La música de una boda va por momentos
Casi ninguna boda tiene una sola música. En la ceremonia funcionan las cuerdas, un violín o un piano; en el cóctel, algo en vivo que acompañe sin tapar la conversación, como un saxofón o un trío; en la cena baja el volumen; y después viene la fiesta, casi siempre con un DJ que lee la pista. En Colombia es común sumar un momento en vivo en plena fiesta: mariachi, vallenato, son cubano o la hora loca con animadores.
No hace falta contratarlo todo. Si el presupuesto es corto, prioriza un buen DJ con sonido e iluminación y escoge un solo momento en vivo: el que más te emocione.
Qué preguntar antes de firmar
- ¿Cuántas horas incluye y cuánto vale la hora adicional?
- ¿Trae sonido, micrófonos para la ceremonia e iluminación de pista, o eso va aparte?
- ¿Cuánta energía necesita? En fincas y haciendas a veces hace falta una planta eléctrica.
- ¿Quién presenta los momentos de la noche (entrada, brindis, vals, torta)?
- ¿Acepta una lista de canciones que no quieres que suenen? Sirve tanto como la de las que sí.
Ciudad o Sabana: el horario manda
En muchos lugares de la Sabana la música tiene hora de cierre, y algunos piden bajar el volumen antes de esa hora. Confirma el horario con el lugar antes de contratar las horas de música, para no pagar tiempo que no vas a poder usar. Si quieres sorprender con un show, en esta guía hay ideas: shows para bodas.